
Redes de contención y apoyo
por Laura Szmuch
Hoy quiero hablarte de un libro con el cual me deleité :
Amor y juego, Fundamentos olvidados de lo Humano, de Humberto Maturana Romesín y Gerda Verden-Zöller. Es un libro, como dice su título, sobre el amor en la relación humana, ya que, según los autores, “la mayor parte de las enfermedades que vivimos los seres humanos, si no todas, surgen desde el desamor, y se curan desde el amor en el amar”. No hablan del amor romántico, sino del amor que es
el vivir en relación con otro, un legítimo otro, en convivencia con uno. Y es simple, dicen, lo que hay que hacer es amar. Maturana es biólogo, y un gran estudioso de las emociones humanas. Según él, es la emoción la que sostiene nuestras acciones, por eso, qué bueno sería si todas nuestras acciones estuvieran sostenidas en el amor, el respeto, la apertura hacia los demás. En este libro el foco es la relación materno infantil “como ámbito amoroso de total aceptación corporal y psíquica de los niños y niñas, para su transformación en seres humanos adultos en el curso inevitable de su espontáneo crecimiento”.
También habla de las conversaciones que se generan en las culturas, que sostienen esta emocionalidad.
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Lenguaje, emociones y cuerpo, respeto por el legítimo otro… Amor como emoción básica e imprescindible…
El estar con el otro, realmente estando con el otro. En mente, alma y cuerpo. Estar dispuesto a apoyar, tender una mano, compartir.
Si como cultura nuestras conversaciones se sostienen en el amor, y proyectamos juntos nuestras metas, nos juntamos a
soñar la vida que queremos vivir, con el compromiso de dar los pasos necesarios para realmente vivir esos sueños, empezamos a salir de la queja permanente para dar lugar a la concreción de objetivos y creación de la vida que elegimos. En los cursos suelen decirme:
“Da como vértigo, ¿no?” Sí, claro que da vértigo… A mí muchas veces en la vida me dio vértigo… Es la sensación maravillosa de saberse “despegando”, como cuando el avión comienza a carretear en la pista y en un segundito levanta vuelo… ¡Cómo me gusta ese momento! A partir de ahí ya no hay vuelta atrás… ya estás en el aire… ya estás elevándote… Y para que ese vértigo no dé miedo, es importante contar con redes de contención… Amigos, compañeros de camino, gente que nos apoya y estimula a dar lo mejor de nosotros mismos. Gente que desde el amor nos acepta exactamente como somos… y ve todo lo que podemos llegar a ser.
Hay mucha gente con ganas de juntarse y proyectar.
Una de las cosas que me dice la gente, sobre todo haciendo referencia a su ámbito laboral, es que se sienten muy solos.
Se siente solo el docente, el oficinista, el gerente, el taxista. Se siente sola el ama de casa y se siente sola la médica. Es linda la soledad cuando es fuente de introspección y contacto con uno mismo. No es linda cuando la persona está aislada en medio de una multitud de gente.
Es muy lindo esto de
empezar a generar nuevas acciones. Juntémonos para proyectar, para soñar, para crear. Creemos lazos que unen, que estimulan, que acarician el alma. Generemos espacios donde la crítica, la queja y las excusas no tengan lugar. En vez de eso, abramos conversaciones de alegría, optimismo, esperanza. Hoy y ahora es el único momento sobre el cual tenemos poder. La decisión que tomemos ya mismo en relación a cómo dar forma a nuestra vida, es la más importante elección que podamos hacer…
Animate…Viví tus sueños, ¡empezá ya!
Laura Szmuch ©